martes, 21 de junio de 2016

Yo me paso el día en la calle viendo cómo la gente pide mecheros para encender cigarrillos que en un rato se esfuman... o fuman. Algo que al final termina por ser lo mismo. Hace tiempo que me da igual. Que miras a las chicas morenas que pasean su perro, porque sabes que algunas lo saben hacer muy bien. Sin embargo siendo rubia, tú me sigues mirandolas mientras insistes en la teoría de los finales de pareja. Que si el conformismo habla ahora más que la pasión, que no se puede hablar conmigo, que así no vamos a ningún lado, que hay que buscar remedios. Y de repente te crees el profesional del discurso y merecedor del Nobel. Sin embargo solo se mirarte como lo hacia hace tres semanas con ganas de decirte que los dos nos follamos a otros, pero que tú lo disimulas fatal. En ese momento me di cuenta de que todo lo que habías dicho era verdad. Y de yo tambien tenia razon. Pero estas verdades juntas ni se miran. A los diez minutos me pediste el mechero porque querías encenderte un cigarro. Nunca me gustaron los besos de humo ni los corazones oxidados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario