He intentado escribirte esto buscando palabras en el diccionario que describan lo que siento. He empezado buscando por la A, claro. Amor. Por cada poro de mi piel, de donde vienen mis ganas de cuidarte todos los días que el destino me deje. Me he quedado corta y me he pasado a buscar por la C y encontré la palabra Complicidad. En palabras, miradas, acciones. Una fusión que taladra el pecho haciendo hueco a tanto bien. Incansable, he continuado buscando por la D y cierro los ojos. Te Deseo, con D de Dedo. Con cariño, con efusividad, erotismo, devoción. Y me he pasado a la E de entrega. Donde se da todo lo de uno mismo, sin esperar nada a cambio. Pasé de largo la M, miedos. Porque aunque son muchos, mayor es la G, de ganas. Que por no haberla pronunciado no es menos importante. Pero pasando paginas, le dedico tiempo a la P, de Pasión. A la reación del roce de la piel en el sofá. A la luz apagada de un cine, los asientos traseros de un coche, al mar. Mordernos sin reparo. Las miradas entre la gente ingenua a lo que nos esta pasando. Y me he pasado sin querer al Sexo, de la S. Donde nos seguimos comunicando sin hablarnos y la fusión se hace arte entre sabanas. Se crea una guerra de placer donde acabamos rendidos, vencidos ante tanto ardor.
Pero siempre termino pronunciando la T. Que ayuda a conjugar todos los verbos que suenan mejor a tu lado. Te quiero, de querer.